Una dieta sostenible para bajar de peso

Una dieta sostenible para bajar de peso

Una dieta sostenible para bajar de peso

Después de haber intentado la mayoría de las dietas desde la Atkins (Dieta baja en carbohidratos) hasta la libre de Gluten.

La única que no ha tenido rebotes ni efectos secundarios en mi digestión y en mi salud en general ha sido la dieta lacto ovo vegetariana, que más que una dieta es un modo de vida.

El secreto es no consumir ni carnes ni mariscos de ninguna clase. Me he acoplado tan bien y se ha convertido en algo más que una dieta para bajar de peso.

Ahora disfruto de un nuevo modo de vida. Me ha traído excelentes beneficios para mi salud y me siento con más energía para hacer ejercicio y más energía para mis prácticas de yoga.

Comencé con un peso de 110 kilos y mi peso actual es de 90 kilos.

He podido incrementar mi energía y he logrado levantarme temprano para realizar ejercicios en la caminadora o salir al parque todos los días.

Aunque con esta pandemia no siempre se ha podido salir de casa ya que estamos en un confinamiento los fines de semana. Cuando no puedo salir utilizo la caminadora o la bicicleta estática.

Esta dieta es la única que me ha dado buenos resultados para lograr disminuir mi peso en más de 14 kilos en menos de 3 meses y me mantengo más activo y saludable.

Claro que he reducido el consumo de pan, de alimentos que contienen trigo como el tallarín y el consumo de quesos maduros, los que son altos en calorías.

Evito los productos con glutem, y también las margarinas que están entre los ingredientes del pan.

La que más produce inflamación en el organismo y no permite que uno pueda reducir de peso fácilmente.

Tampoco consumo cerveza ya que tiene cebada y es otro de los factores que hacen que uno conserve depósitos de grasa en la parte del abdomen.

Pero sí disfruto de comerme una buena pizza con ingredientes vegetarianos una vez a la semana para darme un gusto y evitar la ansiedad.

La proteína que necesito la obtengo de un vaso de leche al día y un huevo cocido en cada desayuno.

También consumo constantemente productos como lenteja, fréjol, garbanzo o tofu (carne de soya), lo que me ha ayudado mucho a mantenerme saciado y he logrado que la proteína se mantenga en mi cuerpo durante todo el día.

Las ensaladas frescas siempre están presentes en cada almuerzo y cada cena.

Con ingredientes como la lechuga, la col, la acelga y la rúcula; las que mezcladas con tomate orgánico, pepinillo o zanahoria, quedan muy sabrosas con un aderezo de limón y aceite de oliva.

También he consumido al menos 5 porciones al día de frutas como la manzana, pera, mandarina, naranja, plátano, sandía, melón, uva, durazno y otras más.

El consumo de frutos secos como nuez, la almendra y la nuez de la india (cashew), las que tienen grasas saludables Omega 3, también han aportado mucho en mi alimentación vegetariana en estos últimos meses.  

Claro que he cuidado mucho las porciones, ya que los frutos secos tienen muchas calorías.  

Pero aportan muchos nutrientes esenciales, grasas y minerales a nuestra dieta.

Los vegetales siempre los cocino al vapor porque conservan mejor el sabor y el color, además mantienen intactos los nutrientes de los alimentos.

Pueden probar cocinar al vapor champiñones, sukini y berengenas. quedan deliciosas y pueden bañarse con una salsa de yogurt o una salsa natural de tomates.

También cocino al vapor las zanahorias, las remolachas, los frijoles, las arvejas, los brócolis y las lentejas. Estas también quedan muy bien con limón y aceite de oliva.

El arroz lo mezclo en la olla arrocera, la mitad arroz y la mitad quínua y lo aliño con cebolla blanca, ajo y una cucharada de aceite de oliva.

El aguacate también es un recurso muy importante en mi dieta vegetariana, tanto para hacer guacamole o para mezclar con la ensalada fresca. 

Además también preparo ensalada rusa con aguacate y manzana verde o una causa rellena vegetariana con papa y otros ingredientes que tengo a la mano.  

Toca tener mucha imaginación para hacer más sabrosos los alimentos o guiarse de un recetario de comida vegetariana.  

También en la Internet se encuentran muchas recetas vegetarianas deliciosas.

En resumen la dieta vegetariana hace que seamos más creativos en la forma de cocinar y que nos esforcemos para que cada ingrediente sea el más fresco posible.

También es bueno tratar de que los productos sean orgánicos o sean comprados en alguno de los mercados pequeños, en donde comercializan los propios productores

Ya que así se puede encontrar mejor los sabores naturales y los que no utilizan muchos químicos.

Debemos saber que las verduras no son solamente los acompañantes, sino que son el producto principal de cada comida. 

Así nos esmeramos para que cada bocado sea una delicia nutritiva y debemos esforzarnos para que se realce el sabor y el color natural de cada alimento para poder estar seguros de que en cada bocado vamos  a deleitar nuestro paladar con un sabor único y de un alto valor nutritivo.

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