Eclipse

Nosotros disfrutando de un eclipse de luna

mientras ella, nostálgica, ha perdido a su amado,

pues no sabe que el sol sin calor le ha dejado

y solitaria espera que vuelva con esmero.

No comprende por qué la tierra le ha robado,

esos rayos ardientes que siempre ha disfrutado

y se pone nerviosa, solitaria y vacía,

pues no puede cambiar el miedo que la atrapa.

Gozosa estaba ayer, paseando por el cielo,

con esa lozanía que aclara su trayecto,

miraba reluciente, cerca de las estrellas,

pero ahora se pierde sin luz por cierto tiempo.

Qué pensará la luna cuando en la noche obscura,

se sumerja por culpa de su amante la tierra?

Talvez sus celos rompan la paz acostumbrada

y el temor de perderlo le cambie su mirada.

Mi luna ensoñadora, sólo olvidarse queda,

de aquella noche obscura que te entregó la tierra,

aunque los celos quemen muy dentro de tu cuerpo,

por esa obscuridad momentánea y sombría.

Tu sabes, siempre el sol regresará de nuevo,

y te hablará sin prisa, con pocos argumentos,

te dirá que te extraña y aunque te encuentres lejos,

te alcanzarán sus rayos con emoción y entrega,

y te dirá al oido que te quiere de veras.

Vicente Iván Herrera