La delincuencia en Quito cerca de la Corpaire

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Cada día están peores los índices de delincuencia en Quito.  Cuando una persona hace la cola para hacer la revisión de la Corpaire en cualquiera de los puntos de revisión de Quito, existen varias bandas bien organizadas que con pretexto de revisar las luces de los vehículos drogan a los ocupantes con escopolamina y les convencen de que están quemados varios de los focos del vehículo, los que a veces los dañan ellos mismos con una técnica que es casi imperceptible.  Luego operan con algunos cómplices que rodean al conductor para amenazarle y  le obligan a que entregue su dinero o les gire un cheque por los supuestos repuestos y focos cambiados por el vendedor ambulante.

De igual manera hacen de las suyas los vendedores de plumas y cauchos de las puertas, los que muchas veces venden artículos de pésima calidad, partes que muchas veces son usadas y falsificadas.  Les convencen a los conductores que en la revisión municipal revisan el estado de las plumas, lo cual no es cierto. Es mejor mantener lejos de su vehículo a estos delincuentes y pasar con la ventana cerrada hasta cuando se llega en la puerta de los patios de la dependencia municipal.

Me he enterado de muchos casos de estos que les ha sucedido a varios familiares míos en las últimas semanas; a mi padre le sacaron cheques por 1500 dólares.  Muchas veces estas estafas son de miles de dólares y amenazan a las personas mayores entre un grupo de delincuentes para que paguen la suma inventada por ellos y les amedrentan  aprovechándose de su avanzada edad.

Estos vendedores inescrupulosos más que vendedores ambulantes son estafadores.  La policía debería prohibir la presencia de estos vendedores callejeros en los alrededores de los centros de revisión municipales en la ciudad de Quito.  Especialmente ahora que ya se dan los turnos para las citas.  Podrían alejar a estos delincuentes de los alrededores de los patios de revisión de la Corpaire.